miércoles, 2 de junio de 2010

Yo no quise lastimarte, solamente te dije que no, no estaras acostumbrada a sentirte rechazada, ok perdón, fue sin querer. Yo no quise caminarte y llegó el momento de correr, hay que salvar el alma, pero con calma vas a poder. Donde lloran las gaviotas, vamos juntos a llorar, no te preocupes, no se te nota, que no sabes encajar. Supongo que dolió un poco, si fue la primera vez, pero hay que ser fuerte contra la corriente también. ¿Cuantas veces me dijieron que no? A mi, y sobreviví, dame la mano y vení, que te enseño a perder. ¿Por qué, por qué te pusiste así? La próxima vez te digo que sí. Igual somos amigos, porque para enemigos hay un montón de gente corriente.

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