¿Qué queres que diga? ¿Qué queres que invente? ¿Qué más puedo decir? Las cartas ya están sobre la mesa, solamente no queremos jugar. Estamos bien como estamos, estamos ahí, con la sangre helada, esa que no sirve de nada, que no reacciona, que no siente. ¿Para que cambiar? ¿Para que luchar por algo que a la larga sabemos que vamos a perder? ¿Para qué pedir perdón? Si al fin y al cabo sabemos que nada es para siempre, que si cambiamos hoy podemos equivocarnos mañana. Que si retrocedemos el cassette, vamos a quemarlo. Ya está, el tiempo en que no se jugó, se perdió. Ese tiempo donde no hubo valor, murió. Ese tiempo que no existe. Que hoy me arrepiento de haberlo perdido, pero ya está, no se puede volver atras. Cada uno eligió, mal o bien, no sé, pero se decidió y las acciones tienen consecuencias, las empiezo a ver.
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