sábado, 19 de junio de 2010
Es completamente cierto, me equivoqué. Te creí distinto, no sé, te idealisé. Igual fuiste tan importante, apareciste en el momento justo, asi como una estrella fugaz que llega para sacarnos una sonrisa e imaginar un deseo. Me llenaste los días de sonrisas, te convertiste en una necesidad constante. Me gusta verte de lejos, verte reir, con esa sonrisa que ilumina cualquier día. Puede ser que haya actuado mal, no supe manejar bien las cosas, pero no sé, fue algo muy bueno conocerte, encendiste una llama que resplandece todavía. Aunque se que es imposible, te quiero, porque no solo entraste en mi vida, me sacaste el dolor de encima, me generaste otros, pero me demostraste muchas cosas de mi, que había olvidado. Fue mi culpa haber creido que sería distinto, vos sos como sos, libre, y yo también; somos dos almas solas, que recorren un nuevo viaje, tal vez no entendí las cosas de un principio, pero valió la pena, enserio. Te agradezco todo, en este corto tiempo me enseñaste, gracias.
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